Neit era
la antigua diosa de la caza
y su animal sagrado era el
perro. À esa diosa,
vigilante y siempre fiel, le
suponía la protección de los
dioses y de sus moradas. En
su función de can, Neit era
llamada "la que abre los
caminos", indicando así su
tarea de guiar a las
personas del Reino de los
Muertos. En otros mitos, esa
diosa es considerada a
protectora de los trabajos
domésticos de los tejedores,
y de la educación de los
niños. Como un Anúbis
femenino, Neit era
representada como un a mujer
con cabeza de chacal o de
cachorro. Segundo un a
leyenda, durante un cierto
período, el prestigio de la
diosa fue tan grande que el
faraón Nectanebe II la
reivindico como su propia
madre. En el mito de Osíris,
Neit es reconocida por su
gran sabiduría, habiendo
participado como árbitro en
la lucha entre Hórus e Set.
ATRIBUTOS: Neit da a sus
protegidos una gran
capacidad de análisis,
paciencia y sentido de
organización. En general,
son personas muy prácticas,
cuidadosas e que reparan en
los mínimos detalles, pues
están siempre vigilante a
todo lo que acontece. Cuando
saben usar el lado positivo
de sus atributos, los hijos
de Neit alcanzan aquello que
consideran su felicidad
mayor: seguridad y
serenidad. No en tanto,
ellos siempre corren el
riesgo de perder el
equilibrio, principalmente
porque tienen dificultad en
dar a cada cosa su justo
valor. Por eso, a diosa
aconsejaba a sus hijos no se
perdieran en pequeños
detalles y prestaran más
atención a las cosas que
realmente son importantes.