Maat
era la diosa de la
verdad, de la justicia y
del sentido de realidad.
Era hija de Rá, el Sol,
y de un ave que,
apasionándose por el
calor y por la
luminosidad de los rayos
solares, subió por ellos
hasta morir quemado. En
el momento en que fue
incinerado, una pluma
voló por los aires. Esa
era Maat. En el mundo de
los dioses, ella ocupa
un lugar muy importante,
pues esa pluma usada por
Anúbis, con la que juzga
a los muertos, para
pesar el corazón de
aquellos que ingresan al
Duad, o al Reino de
Alesm. Como diosa del
equilibrio, Maat también
era a responsable por la
unión do Alto e do Bajo
Egipto, simbolizando con
eso la fuerza de la
unión y los beneficios
de la justicia. Sin Maat,
la creación divina, que
es la Tierra y sus
habitantes, no podría
existir, pues todo se
fundiría en el caos
inicial.
ATRIBUTOS: capacidad de
observación, sentido de
justicia, sabedora para
criar armonía en su
torno. Los protegidos de
Maat tienen un
temperamento simpático e
afable, además de un
gran sentido estético.
Cuando saben utilizar
correctamente el natural
espíritu de justicia que
poseen, volviéndose
famosos y muy queridos.
Comprenden muy bien los
secretos de la
naturaleza y consiguen
vivir con ella en total
armonía. En general, los
protegidos de Maat
tienen problemas para
realizar selecciones
individuales, pues
necesitan de la opinión
de otras personas para
sentirse seguros. Por
eso mismo, para poder
avanzar en la vida,
necesitan aprender a
hacer la propia elección
sin interferencia de
nadie. En general, son
personas sabias y
activas.