Ísis, hermana y
esposa de Osíris, tenia un lugar
privilegiado en el panteón egipcio.
Según el mito, los cuatro primeros
hermanos casaron entre sí: Osíris
con Ísis e Set con Neftis. Cierta
vez, Osíris traicionó a su mujer con
su otra hermana y la embarazo,
provocando un odio mortal en Set,
que juro venganza. Cuando el hijo
ilegítimo nació, la madre lo
abandono en el desierto, pero él fue
recogido por Ísis que, que sin
embargo conociendo la traición del
marido, tiene pena del niño. Ese
nuevo dios era Anúbis, que sé volvió
el guardián de su tía y protectora.
Después, cuando la venganza de Set
fue consumada, Ísis logro devolver a
Osíris à la vida y comenzaron a
entrenar el niño los dos, Hórus,
para que se enfrentase con su tío y
recuperase el poder del padre.
En el momento culminante de lucha,
Hórus puede vencer gracias a un
sortilegio de la madre.
ATRIBUTOS: los
hijos de Ísis gozan de una gran
sensibilidad y de una poderosa
imaginación. Tienen un fuerte
instinto materno o paterno, estando
siempre prontos para socorrer
necesitados. Así como una diosa, sus
protegidos son fieles a los afectos
y comprensivos con relación a los
otros. Gustan de la vida doméstica y
son muy sentimentales, aspecto que
los vuelve débiles para enfrentar el
tedio. Sin embargo son gentiles, los
hijos de Ísis tienen un lado que
puede perjudicarlos: un latente mal
humor, que siempre amenaza aparecer
cuando las cosas no están sucediendo
como ellos quieren. Cuando eso
sucede, ellos se cierran y muestran
su lado antipático.