Bastet era a diosa que
representaba el poder benéfico dos rayos do Sol.
Una de las esposas de Rá, ella era la divinidad
de los gatos salvajes, admirada por su agilidad
y por su vigor. Según el mito, Bastet defendía a
Rá de la serpiente maligna, Apep, con la cual el
dios supremo luchaba todas las noches durante su
pasaje por el reino de la oscuridad. Bastet era
celebrada en grandes procesiones de barcas en el
río Nilo y en ceremonias orgiacas en los templos
consagrados a la diosa.
En general, a divinidad era representada como
una mujer con cabeza de gato, con un cencerro en
una mano y un cesto la otra.
ATRIBUTOS: debido a los poderes benéficos de
la diosa Bastet, sus protegidos son personas
bondosas, humanitarias, leales y muy cordiales.
Por eso, simbólicamente, los protegidos de
Bastet tienen la fuerza de los rayos solares e
están destinados a trabajar en favor de los más
débiles. También son independientes como los
gatos que, sin embargo disfrutan del cariño,
prefieren mantenerse distantes, viviendo en
libertad y haciendo lo que tienen ganas. Siendo
Bastet una de las divinidades de la alegría, sus
hijos generalmente son alegres e divertidos.
Gustan de jugar y tienen excelentes dones para
trabajar en el teatro o en el cine. Pero ellos
pueden tener en contra un factor: como son
naturalmente rebeldes – como los gatos – es
preciso cuidar para que esa rebeldía no se
transforme en una revuelta sin objetivo. Si eso
ocurre, los hijos de Bastet vuelven seres
excéntricos que no consiguen despertar simpatía
en las otras personas.